THINK Primary #1 | Reto

RETO- ¿Qué queremos decir cuando usamos esta palabra? ¿Qué creen los niños que queremos decir? ¿Cómo se percibe y se presenta el reto?

 

Parte de nuestro trabajo como profesores es animar a los niños a retarse a sí mismos. Necesitamos que los niños se den cuenta de que hacer las cosas bien no es la clave del aprendizaje. Si hacemos algo por primera vez, sin cometer errores, sin necesidad de modificarlo, volverlo a redactar o llegar a él desde un lugar totalmente diferente, en realidad no estamos aprendiendo en absoluto; estamos haciendo algo bien dentro de nuestra zona de confort (Comfort Zone) y, por lo tanto, no se consiguen avances.

 

Queremos que a los niños les guste el reto de la zona de estiramiento (Strech Zone); que reconozcan que el aprendizaje es difícil, que a veces habrá momentos de frustración, que sin duda cometerán errores, pero que si persisten y lo intentan de nuevo, lo conseguirán. El verdadero aprendizaje es un proceso complicado, pero es intrínsecamente gratificante cuando alcanzamos un objetivo o una meta que hemos fijado.

Habrá que hacer ciertos ajustes. Al principio, es frecuente ver  que los niños intentan retarse demasiado, escogiendo el problema de matemáticas más difícil cuando dan la clase de matemáticas o escogiendo el libro más voluminoso de la estantería, porque un amigo tiene una mejor comprensión en matemáticas o es un lector más avanzado que ellos. El resultado es que el niño terminará en la zona de pánico (Panic Zone), donde probablemente se rinda o se frustre mucho. Por lo tanto, esto es algo que hay que controlar, y hay que hacerlo de forma abierta. Introducir la palabra “AÚN” es muy efectivo. Hablamos de no ser capaces de hacer algo aún. La implicación es que todos llegaremos a ese punto con el tiempo, pero en momentos diferentes.

Hablar de lo que se siente en cada zona y abrir ese diálogo en clase donde todos sienten que está bien hablar de lo que les resulta difícil es muy importante. Queremos clases donde esté bien cometer errores, para que los niños puedan ser retados en la medida justa.

 

Entonces, ¿cómo podéis ayudar a vuestro hijo en casa?

  • Hay que ser explícitos sobre lo que penséis que es un reto
  • Compartid lo que os guste y disfrutad del reto.
  • Hablar sobre el nivel correcto de reto
  • No comparéis a vuestro hijo con nadie. Ayudadle a darse cuenta de que solo esta compitiendo con él mismo, tratando de mejorar.
  • Transmitid la idea de que aprendemos de nuestros errores- ¡Los errores son buenos!
  • Usad “Aún” a la hora de hablar de las cosas que vosotros o vuestro hijo no podéis hacer. “No puedo hacer eso aún”