THINK Primary #3 | Questions

PREGUNTAS– Por qué debemos enseñar a los niños a ser buenos cuestionadores y qué es una buena pregunta

 

 

«Judga a un hombre por sus preguntas en lugar de sus respuestas»

Voltaire

 

 

¿Por qué queremos enseñar a nuestros alumnos a hacer buenas preguntas?

Un buen cuestionador:

  • siente curiosidad por el mundo que le rodea
  • escarba bajo la superficie y juega con las ideas
  • aprende a abordar las cosas de forma sistemática y lógica
  • tiene conciencia social, mostrando empatía y un interés genuino por los demás
  • se siente cómodo con la incertidumbre y la ambigüedad, disfrutando de diferentes puntos de vista
  • nunca deja de aprender

Formar haciendo buenas preguntas

Queremos crear una cultura de formulación de buenas preguntas. Como adultos, tenemos que dar el mensaje correcto: valoramos una buena pregunta, no una respuesta correcta.

En la sociedad existe la idea errónea de que hacer preguntas es una muestra de vulnerabilidad y debilidad, mientras que saber una respuesta es una muestra de inteligencia y fortaleza. Esto no podría estar más lejos de la realidad: el acto de hacer preguntas y trabajar para resolverlas es lo que permite el aprendizaje.

¿Cómo es una buena pregunta?

Al plantear las preguntas como un debate y una exploración, podemos ayudar a los niños a entender que no se trata de acertar o equivocarse, sino de descubrir la respuesta y construir el conocimiento, a menudo mediante el ensayo y el error.

Debemos modelar el «no saber la respuesta de todo». Cuando los niños nos hacen preguntas, debemos encontrar la manera de darles la vuelta, para que ellos mismos piensen de manera más profunda.

Los niños muy pequeños nos harán muchas preguntas del tipo ¿quién? ¿qué? ¿cuándo? Al fin y al cabo, así es como aprenden sobre el mundo que les rodea. Animamos a los niños a pensar mucho más cuando seguimos estas preguntas con las nuestras, más profundas, como:

¿Por qué crees que puede ser?

¿Cómo crees que ocurre esto?

¿Qué crees que lo provoca?

Además de modelar la habilidad de hacer preguntas, nuestras indicaciones también proporcionarán a los niños una práctica temprana para responder a preguntas abstractas que requieren habilidades de pensamiento crítico.

Cuando leemos con los niños, tenemos una magnífica oportunidad de modelar un buen cuestionamiento. Debemos intentar buscar oportunidades para profundizar en su pensamiento sobre la historia:

¿Por qué piensas que ha ocurrido?

¿Por qué crees que el personaje reaccionó así?

¿Cómo te sentirías si te ocurriera esto?

¿Cómo podrías salir de un problema como éste?

Cuando enmarcamos conscientemente las preguntas en un lenguaje mágico y condicional como «me gustaría», «podría» o «debería», estamos eliminando la idea de que existe una respuesta correcta. Y por tanto, las preguntas se vuelven mucho más emocionantes si no hay miedo a equivocarse.

 

 

“The important thing is to never stop questioning”

Albert Einstein